sábado, 17 de agosto de 2013

Citas de Gladiador (2000) de Ridley Scott

Sobre el Vicio y la Virtud

Máximo -Ya no hay contra quién pelear.

Marco Aurelio –Siempre hay alguien contra quién pelear.

batalla gladiador germania
Si os véis solos cabalgando en un prado dorado por el sol,
no os preocupéis. Estaréis en el Elíseo porque habréis muerto.
El emperador sabe que el mal nunca muere, sólo cambia de forma. El próximo será su propio hijo.


Marco Aurelio ­-¿Y qué es Roma, Máximo?

Máximo –He visto mucho del resto del mundo. Es mortal, es cruel y oscuro. Roma es la luz.

Marco Aurelio –Tú nunca has estado ahí. No has visto en qué ha llegado a convertirse.

Roma antigua panorámica
La luz del mundo, Roma
Roma era la ciudad más populosa del mundo, pero con un gobierno tirano y un Senado corrupto obligado a adular al Emperador por miedo.
A partir del 230 los bárbaros empezaron sus incursiones y el imperio se dividió. Cada provincia se separó tratando de defenderse como podía. Las murallas que habían sido olvidadas, volvieron a ser reconstruidas. Hasta que un día llegó el primer saqueo. El Oriente se separó y no hablaba latín, sino griego. La brecha  se hizo cada vez mayor.

Quinto –Hay que saber cuándo se es conquistado.

Máximo –Tú lo sabías. ¿Y yo?

Esperando la batalla
La suerte de la guerra es imprecisa. No puede preverse. A veces un puñado puede contra una multitud.

Cómodo -¿Me la perdí? ¿Me perdí la batalla?

Marco Aurelio- Te has perdido la guerra.

emperador Cómodo - Phoenix
Cómodo, comienzo de la decadencia romana
En realidad, Cómodo compartió el puesto de emperador con su padre en sus últimos tres años y tuvo una importante participación en los combates de Germania, en Vindobona (lo que ahora es Viena).

Marco Aurelio –Tus defectos como hijo son mi fracaso como padre.

Cómodo –Tus brazos apretándome con fuerza contra mi pecho habrían sido como tener el sol en mi corazón mil años. ¿Qué hay en mí que tanto odias?

Cómodo –Destrozaría el mundo entero con tal que tú me amases (antes de estrangularlo).

Cómodo, busto de Marco Aurelio
Entrégame el mundo, padre
Cuando Cómodo señala sus virtudes, después de reconocer que carece de sabiduría, fortaleza, justicia y templanza, realiza una apología maquiavelista  El ingenio sirve si te conduce al éxito (usando cualquier medio). Alega no tener valor en el campo de batalla (cosa falsa históricamente), pero sí otros tipos de valor.

Marco Aurelio no fue asesinado por Cómodo. Tampoco hay constancia de que deseara un gobierno de transición para volver a convertir a Roma en una República (mensaje democrático muy adecuado para estos tiempos).

Cómodo ya había sido declarado su heredero cuando era adolescente. Todos sus hermanos varones habían fallecido antes, por distintas enfermedades. Esto preocupó tanto a su padre que lo hacía atender con especial cuidado por Galeno, el famoso precursor de la medicina.

Máximo (General de la Legión)

Hermanos, lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad. (Máximo arengando a las tropas)


Máximo tropas
Respeto y honor para un líder
La elocuencia de un líder convence a multitudes, aunque la batalla pronto se olvide. Y muchos que arriesgaron sus vidas queden después desamparados.


El sudor de la tierra se limpia mejor que la sangre. (Para explicar por qué quiere volver a su tierra).

Máximo Hispania
Huele a hierbas por la mañana y a jazmín por la tarde
El maravilloso hogar que añora Máximo se encuentra cerca de Emérita Augusta, la capital de la provincia romana de Lusitania (la actual Portugal). Añora la paz, la vida campesina y el trabajo por el bien, para ganarse el sustento, sin despojar a otros.

El color de la tierra es negro como el pelo de mi mujer.

Te estarán esperando en la otra vida
Quinto obedece al nuevo emperador. Deja de lado la amistad con Máximo para salvar su propio pellejo. Ordena matarlo y matar a su mujer e hijo. Sabe que es lo único que puede hacer. Actuar de otro modo sería suicida. Casi por accidente, antes Máximo estuvo a punto de matar a Quinto en plena batalla.


La helada a veces hace que la hoja se atasque. (Cuando uno de sus ejecutores no puede desenfundar la espada).


Russell Crowe - Máximo
El ficticio General Máximo
Los combates son inolvidables. Prodigiosamente filmados. Tanto con los bárbaros como contra los pretorianos y demás gladiadores. La helada, ¿no es acaso el pánico?

Máximo- Un soldado tiene la ventaja de mirar siempre a su enemigo a los ojos, Senador.

Senador  –Con un ejército detrás se puede ser sumamente político.


El Senador Graco
Las miradas al enemigo que dirige Máximo tienen una enorme potencia. Mira a los ojos y mata con destreza. El político apuñala lentamente por la espalda con sus intrigas, fingiendo sonreír. El Senado en ese entonces era un adorno tradicional para dar la ilusión de que la plebe conservaba ciertos derechos. Un dardo contra la política.

Marco Aurelio (emperador)

Cuando un hombre atisba su fin, quiere saber que su vida ha tenido algún sentido.

Marco Aurelio, Harris
Marco Aurelio, el último
de los cinco buenos emperadores
El emperador tuvo sólo cuatro años de paz. El resto del tiempo estuvo en guerra. Asiente con amargura que sólo dejó el legado de la espada, y se arrepiente de no haber aportado nada.
Además sabe que es una victoria efímera, que no servirá. El enemigo volverá a armarse y atacará de nuevo y los conflictos internos del Imperio la destruirán. El sueño de Roma sigue siendo un susurro, que se desvanece al pronunciarlo en voz alta.

Cómodo -¿Qué les importa Germania?

Lucilla -Les importa la grandeza de Roma.

Cómodo -La grandeza... Dime qué es eso.

Lucilla- Es una idea. La grandeza es... una imagen.

Gladiator - Cómodo Lucilla
¿Aún le temes a la oscuridad?
En la película, Cómodo asegura no haber sido nunca amado por su padre. No entiende para qué sirve la grandeza, cuál es el objeto de servir a una idea, algo abstracto, sin utilidad material ni proveedora de poder. Prefiere agradar directamente a su pueblo, de forma fácil, con juegos sangrientos y extraordinarios en el Coliseo, y aguarda el momento oportuno para disolver al Senado.

Tener el poder para sí y moldear al Imperio a su propia imagen y semejanza como un semidiós. Se creía un Hércules. En la historia real, Lucila conspirará contra él y terminará siendo ejecutada junto a su hijo en Capri.

Las conspiraciones y los intentos de asesinarlo lo asediaron todo el tiempo. Vivía recluido en su finca, y delegaba el poder en manos de sus favoritos. Generalmente esclavos libertos y corruptos. No le interesaba gobernar. Su mente se deterioró con rapidez adoleciendo de megalomanía y paranoia. No sin cierta razón después de tantas confabulaciones en su contra.

Lucila -Hoy he visto cómo un esclavo se volvía más poderoso que el emperador de Roma.

Máximo-Estoy a su merced. Y mi único poder es divertir a la plebe.

Lucila -Eso es poder. La plebe de Roma y mientras Cómodo la controle, lo controlará todo.

Salidas nocturnas

La plebe, el Senado y el emperador. Un triángulo de reprobaciones mutuas interminables.


Máximo -Marco Aurelio tenía un sueño que era Roma y créeme, Próximo. No era esto. ¡No era esto!

Próximo -Marco Aurelio está muerto, Máximo. Los mortales somos sombras y cenizas. Recuérdalo, Máximo. Somos sombras y cenizas.

Próximo se acerca cada vez más a los ideales de Máximo
Tiene mucho que ver con lo bíblico el referirse a estas cuestiones. Cosa que no llama la atención, dado que era la época en que el cristianismo se estaba expandiendo dejando al paganismo de lado. La soberbia humana, su vanidad se oponían a una mayoría oprimida, a una sociedad esclavista. Próximo repetirá esta frase cuando sea asesinado.

Cómodo -¿Qué voy a tener que hacer contigo? No hay manera de que mueras. ¿Tan distintos somos tú y yo? Sólo matas cuando debes, igual que yo

Máximo -Sólo me queda una vida por quitar y se habrá acabado todo.

Un espectáculo convertido en osadía.
El duelo honorable es la única salida.
Máximo nunca obedece al emperador. Siempre desafía su autoridad, como cuando se niega a matar al gladiador que ha vencido. Se parece a  una secuencia de Espartaco de Kubrick. Los enenmigos verdaderos son quienes ostentan el poder romano.

Cómodo lo interpreta como una egoísta pulseada por el poder y trata de inculparlo de lo mismo que hace él. Pero Máximo lo que quiere es desbaratar sus planes y cumplir el sueño de su mentor Marco Aurelio.


Juba -¿Ellos te oyen?

Máximo -¿Quienes?

Juba- Tu familia.

Máximo -Sí.

Juba -¿Qué les dices?

Máximo -A mi hijo le digo que pronto nos veremos y que no levante los talones cuando cabalgue. A mi mujer... no es de tu incumbencia.

La fortaleza y el sentido del humor
Es fantástico que en la peor circunstancia, encerrado en una celda y con una muerte segura en poco tiempo, tenga ganas de responder con ironías graciosas. Busca el consuelo en el recuerdo de su mujer e hijo, representados en estatuillas de arcilla. Es casi su religión, lo único que lo alienta y alivia.


Cómodo -¿Recuerdas lo que dijo una vez nuestro padre? Es un sueño. Un sueño pavoroso. La vida. ¿Tú crees que es verdad?

Lucila -  No lo sé

Cómodo -Yo creo que sí y sólo puedo compartirlo contigo.

Soportando a un loco

Cómodo no encuentra nada luminoso en el vivir. No encuentra la forma de sentir que la vida valga la pena. Ninguna de sus metas trasciende, está obligado a continuar con una empresa sin sentido, sin valorar ideales, donde busca sólo la autocomplaciencia y la obediencia incuestionable. La soledad consecuente y la falta de afecto torna todo frío y vacío. Nadie le admira.

Máximo (a Próximo) -Corres peligro. Te has convertido en un buen hombre.

El gladiador que se ganó su libertad por
un mero espectáculo
Esta frase tiene otra reminiscencia bíblica. La virtud nos conduce a la cruz.

Cómodo -¿Crees que tengo miedo?

Máximo - (después de reírse) Creo que has tenido miedo toda tu vida.

La sorpresa

Son dos actitudes opuestas. Por eso Máximo supera a Cómodo. Alberga una visión y lucha por ella. No necesita de la aprobación de nadie. Desarrolló pensamiento propio, maduró. Logró el amor, dejó de lado su egoísmo. Experimentó vivencias que Cómodo no conocerá jamás.


Máximo -Había un hombre que decía que la muerte siempre nos sonríe a todos, así que devolvámosle su sonrisa.

Cómodo -Y dime, ¿tu amigo le sonrió a su propia muerte?

Máximo -Tú debes saberlo. Era tu padre.

Antes de la puñalada
Morir es terrible, pero la actitud antes de padecerla es lo que cambia las cosas. Es inexorable. Siempre ganará y seremos perdedores a su lado. Máximo quiere perder con dignidad.
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