Mostrando las entradas con la etiqueta peplum. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta peplum. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de agosto de 2013

¿Qué es un gladiador? La luz y la oscuridad de Roma.

Gladiador (2000) de Ridley Scott hizo resurgir en la década pasada el género del péplum (llamado así por la prenda consistente en un pantalón corto que usaban los romanos), de las que sin duda la protagonizada por Russell Crowe fue la mejor. Uno de sus elementos más destacables es el guión, que contiene frases memorables y filosóficas. De una metafísica perteneciente al estoico. Sin duda, fue un portentoso intento por reflotar un género olvidado, aprovechando los nuevos recursos técnicos.

La guerra es un circo

¿Qué es un gladiador? En mi opinión es alguien que mira a la vida desleal a los ojos, aunque le haya escupido la cara y destrozado sus sueños y sepa que le envía la muerte sin ninguna promesa. Eso es lo que fascina de su imagen temeraria. Poder resignarse con altura y saber perder con dignidad. Aceptar que el instinto de conservación es para ganar tiempo, sean horas o segundos. Las posibilidades de salvarse son prácticamente imposibles.

Crowe Russell - Gladiador


El héroe cree en los ideales, la justicia, la vida sencilla y familiar, le disgusta la política (se resalta su desagrado por ella). No desea el poder ni perdona la traición. En los momentos difíciles, siempre se intenta resaltar la fortaleza y la templanza. La intención es moralizante, aunque el público sepa que el mundo es injusto y no repara los crímenes como debería. Aquí hay un final donde hace justicia con sus propias manos.

La historia de Gladiador es ficticia. Se basa en personajes reales pero la historia fue alterada para potenciar sus efectos dramáticos. Marco Aurelio no fue asesinado por Cómodo, y éste moriría estrangulado en su bañera, después de todas sus locuras y excentricidades. Es delirante pensar que el mismo emperador muriera en el Coliseo delante de toda su plebe. Es cierto que combatió como gladiador ahí y siempre ganaba, pero lo más probable es que sus rivales fuesen drogados o estuvieran peor armados.

El último deseo


El general Máximo existió pero su procedencia (de Trujillo, España) y biografía es distinta, si bien era común que los genios militares ocupasen el puesto de emperador. Es una mezcla de grandes figuras, de generales que llegaron a ser emperadores, como Trajano o Adriano y de gladiadores heroicos como Espartaco, aparte de recordarnos la particular locura de muchos emperadores como Nerón o Calígula. Yo, Claudio, la novela de Robert Graves y la serie televisiva que se adaptó en los años 70, es un antecedente similar.

Phoenix Cómodo Roma
Cómodo - La crueldad habitual del César (Joachim Phoenix)
Máximo tiene la ventaja de poder hacer justicia delante de un pueblo que lo admira. No es sólo el consuelo de esperar otra vida, quizás inexistente. Como le dijera Próximo, no se triunfa por ser el mejor, sino por ganarse a la gente. Es un superhéroe "con altura", al aparecer en un contexto histórico revestido de las bases culturales de Occidente con alusiones interesantes y verdades universales. Y en vez de capa para volar, usa máscaras de hierro y escudo con espada. Sangra, sufre y resulta más humano.


Roma merece la muerte de un buen hombre

¿Por qué la plebe disfrutaba con la crueldad? Pienso que era muy desgraciada, y siempre es mejor entonces disfrutar con el sufrimiento del que está peor, del esclavo, alguien considerado indigno  y enemigo del pueblo romano.

Máximo termina como esclavo porque se ve obligado a escapar de su propia Legión, y entonces todos creen que es un desertor. Además, se trataba de la forma usual en que sobrevivía una civilización  en un mundo que se abría camino, sin saber hacia dónde (como siempre).

Es una fantasía histórica donde el autor parece haberse propuesto imaginar qué hubiese pasado si un héroe legendario salvaba a Roma del emperador Cómodo a tiempo y la convertía en República, deteniendo así la decadencia política que sobrevino hasta su caída definitiva en manos de los bárbaros tres siglos después.

Tríptico del héroe que nunca existió

Es una super-producción ambiciosa y soberbia. Sin duda, perdurará como un clásico. Se sale de los lugares comunes del género, se adentra y perfecciona. Para lucimiento de su protagonista, pero con profundas reflexiones sobre la codicia, la adicción destructiva por el poder, la lucha entre la inmoralidad y la virtud en un combate desparejo y desgarrador.

Los rivales tienen diferentes concepciones sobre la vida, el amor y el honor. Cómodo tiene miedo. Siente un constante sentimiento de desamor, debido tal vez a la imposición de hacerle sombra a un gran emperador como su padre (que apenas podría criarlo).

Desde que gobierna, trata de superarlo pero carece de virtudes. Su falta de condiciones y el menosprecio de su padre lo impulsa a la venganza. De esa manera, afianza el odio de los demás que tanto teme y alimenta un círculo de maldad en su contra que no se detiene hasta lograr destruirlo.

Máximo parece no ceder nunca a ese sentimiento. Actúa como un semidiós mitológico. Aunque sea imposible, lo intenta. La historia es demasiado asombrosa como para poder creerla, pero indaga en tantas cuestiones, deja abiertas tantas preguntas sobre el sentido de la vida, la gloria, la libertad y la muerte, que nunca puede uno terminar de cerrar alguna respuesta.

Tras la máscara de hierro


El esquema héroe cae - héroe se alza - héroe triunfa pero muere, hace que el film se interne en aspectos por lo general pasados por alto, sin superficialidad. La visión y el mundo del gladiador se muestra con toda su crudeza.

El cinismo tan frecuente de los emperadores aparece aquí como un intento por estudiar una personalidad psicópata y enferma de soledad. Máximo gana porque es sano. Cómodo es enfermosiente que la única forma de no estar solo es obligando a serle fiel a través del miedo porque se siente incapaz de conseguir aprecio. Se encuentra cercado.

Megalomanía y cinismo


Remite al mito bíblico de Abel y de Caín. Sólo que esta vez la mujer deseada (Lucila, su propia hermana) también ama a Abel, y que Caín mata antes a su propio padre (un Jehová anciano y sabio). Cómodo procura el incesto porque no cree en otra mujer (en realidad tuvo esposa). Se encierra en su estrecho círculo, aquél que lo ha traumatizado. Como queriendo resolver una cuestión pendiente, el menosprecio de su familia original.

No confía en nadie. Cree que podrá forzar a Lucila, pero los hechos se precipitan cuando descubre que ella también conspira contra él porque vive aterrorizada. Porque sabe que matará a su hijo, el heredero legítimo al trono, tarde o temprano. Para él la vida es pavorosa. Lo colocó en un lugar apetecible pero no tiene los dones necesarios para merecer ese privilegio. Le tortura el hecho de no ser lo que debía ser, ya sea por incapacidad o indolencia.


Tener una progenie de sangre pura


Al carecer de talento opta por el camino más fácil (al menos en apariencia). Sostenerse en el poder a costa de los demás. No gobierna el imperio. Es una tarea que sólo un estadista genial y visionario puede acometer. En vez de preocuparse por el bien común y tomar decisiones importantes, utiliza la corrupción, el espectáculo de la muerte y el crimen para continuar.

Esplendor imperial de un sueño


En cambio Máximo está dotado de todas las virtudes, lo cual le provoca una espantosa envidia. Máximo encuentra en la vida vivencias maravillosas que Cómodo nunca logrará, y que ha sabido vivir, aunque no las recupere nunca, aunque su enemigo se las haya quitado. Sabe que el que juega limpio y da el ejemplo, se gana el respeto. El pueblo le arroja pétalos de rosas en el combate final.

Su conciencia está tranquila, no lo tortura nada porque no pretende el poder absoluto. No adolece de esa obsesión enfermiza e irrealizable. Hizo lo que deseaba de acuerdo a sus convicciones y quiere volver a una vida modesta y sencilla, en la que era feliz.

Reúnete con ellos, Máximo


Cómodo no despierta confianza porque nadie se siente a salvo de él. Poco a poco, va perdiendo a todos sus aliados. El Coliseo lo expone demasiado. Ahí todos ven lo que es y nadie lo aclama. En el duelo ya no podrá recurrir al juego sucio porque todos lo están observando. El gladiador ya no es alguien anodino. Si apuñaló a Máximo en la espalda, lo hizo a escondidas. Quizás el odio de Cómodo nazca de un profundo odio hacia sí mismo al no ser lo que esperaban de él.


Las secuelas


Alexander - Collin Farrell
Un Alexander para Hollywood

Le sucedieron secuelas no tan buenas como Troya (2004)  con Brad Pitt y Alexander (2004) de Oliver Stone con Colin Farrell y Jared Leto, éste último como el amante masculino Hefestión de Alejandro Magno, aunque no se caracterizó al personaje de una forma que resultase convincente. Es un Alejandro refinado y tranquilo, que pone de relieve lo sentimental, cuando en realidad era sanguinario, dado a los excesos, culto pero despiadado.

Troya - Leyenda y sensualidad

Y sobre todo, 300 (2007) de Zack Snyder sobre los trescientos espartanos dirigidos por el rey Leónidas (Gerard Butler), que enfrentan al ejército persa de Jerjes de un millón de soldados en el desfiladero de las Termópilas. En ésta ya aparecían criaturas fantásticas, basadas en un cómic con un resultado visual único. Se mezcla así aun más la mitología con la historia. La enorme cantidad de siglos pasados y la falta de documentación permite toda clase de fabulaciones y mitos.

300 - ¿Ni se teme la muerte?


La tendencia tuvo su continuación en las series televisivas, como Spartacus emitida por la cadena Starz, que lleva ya 3 temporadas. Por no hablar de Furia de Titanes (2010 -2012), que ya cae de lleno dentro de la mitología. En este caso es el mito griego de Perseo encarnado por Sam Worthington para rescatar a Zeus del Infierno.

Spartacus de la serie actual
Lyc McIntyre

Historia del peplum

Este género había tenido ya dos épocas de esplendor. Primero durante el cine mudo, donde mediante el despliegue de masas y el aprendizaje del uso de la amplitud del espacio, pudieron filmarse las primeras epopeyas de la Antigüedad, para ganarse al  público, y entonces dejase de pensar que el cine era sólo para barracas de feria.

Sobresalen los diseños vanguardistas, más revolucionarios que los de ahora. Sobre todo en Italia, a partir de 1914 con Cabiria, (hay una revolución artística en Europa, que estallará con toda su fuerza después de la Primera Guerra Mundial). La iniciativa despierta interés en Hollywood.

Cabiria - Templo vanguardista de principios del siglo XX

Al aparecer el sonoro, lo adormecerían las dificultades técnicas, pero volvería a renacer de manos del fascismo que lo utilizaría como propaganda política, pretendiendo que el régimen emulara la grandeza de la Roma Imperial.

Mussolini - Altanero y desaforado
Justamente Mussolini construyó los estudios de Cinecittá en 1937 para competir con su gran rival norteamericano. Además, al fascismo siempre le interesó impresionar al pueblo con el culto al guerrero  y al cuerpo perfecto propio del arte grecolatino clásico. En tanto que el nazismo, pregonaba la superioridad racial aria.
Reeves Steve
Steve Reeves
Perfección física, pero de madera
En la posguerra, para hacerle frente a la televisión, con técnicas panorámicas y color, Hollywood aprovecharía las ventajas de las liras baratas en Italia para co-producir  segundas versiones de sus clásicos mudos. Tanto en Los diez mandamientos (1956) como con Ben-Hur (1959), es imposible dejar de nombrar al recio y omnipresente Charlton Heston.

Ben - Hur es Charlton Heston - El superhéroe mítico

Estas obras le dan a la muerte un carácter heroico, de lucha por la supervivencia en medio de la peor barbarie. El único consuelo es confiar en otra vida, en un premio en el más allá. Le da a su gesta un matiz místico, cuando en realidad está al servicio de un poder despótico y egoísta. Morir es la única forma de no seguir padeciendo tanto horror. Siempre los enemigos son considerados seres de razas inferiores.
Espartaco (1960) y su lucha imposible por la libertad

La obra maestra llegaría de manos de Stanley Kubrick (¿de quién, si no?) con Espartaco (1960), protagonizada por Kirk Douglas. Esta impronta comenzaría a mediados de los 50 hasta mediados de los 60, en que el género empezó a mostrar signos de agotamiento. Además, Hollywood entró en crisis y el cine por géneros se vio obligado a cambiar.
Liz Taylor es Cleopatra
Soberbia y codiciosa en Hollywood

Además, los años 60 eran una época de ruptura. Cleopatra (1963) de Mankiewickz con Liz Taylor y Richard Burton, casi hace quebrar al imperio de la Fox, y es el ejemplo ideal para resaltar el declive de un ciclo, aunque se explotaran a veces también sentimientos cristianos y religiosos.

sábado, 17 de agosto de 2013

Citas de Gladiador (2000) de Ridley Scott

Sobre el Vicio y la Virtud

Máximo -Ya no hay contra quién pelear.

Marco Aurelio –Siempre hay alguien contra quién pelear.

batalla gladiador germania
Si os véis solos cabalgando en un prado dorado por el sol,
no os preocupéis. Estaréis en el Elíseo porque habréis muerto.
El emperador sabe que el mal nunca muere, sólo cambia de forma. El próximo será su propio hijo.


Marco Aurelio ­-¿Y qué es Roma, Máximo?

Máximo –He visto mucho del resto del mundo. Es mortal, es cruel y oscuro. Roma es la luz.

Marco Aurelio –Tú nunca has estado ahí. No has visto en qué ha llegado a convertirse.

Roma antigua panorámica
La luz del mundo, Roma
Roma era la ciudad más populosa del mundo, pero con un gobierno tirano y un Senado corrupto obligado a adular al Emperador por miedo.
A partir del 230 los bárbaros empezaron sus incursiones y el imperio se dividió. Cada provincia se separó tratando de defenderse como podía. Las murallas que habían sido olvidadas, volvieron a ser reconstruidas. Hasta que un día llegó el primer saqueo. El Oriente se separó y no hablaba latín, sino griego. La brecha  se hizo cada vez mayor.

Quinto –Hay que saber cuándo se es conquistado.

Máximo –Tú lo sabías. ¿Y yo?

Esperando la batalla
La suerte de la guerra es imprecisa. No puede preverse. A veces un puñado puede contra una multitud.

Cómodo -¿Me la perdí? ¿Me perdí la batalla?

Marco Aurelio- Te has perdido la guerra.

emperador Cómodo - Phoenix
Cómodo, comienzo de la decadencia romana
En realidad, Cómodo compartió el puesto de emperador con su padre en sus últimos tres años y tuvo una importante participación en los combates de Germania, en Vindobona (lo que ahora es Viena).

Marco Aurelio –Tus defectos como hijo son mi fracaso como padre.

Cómodo –Tus brazos apretándome con fuerza contra mi pecho habrían sido como tener el sol en mi corazón mil años. ¿Qué hay en mí que tanto odias?

Cómodo –Destrozaría el mundo entero con tal que tú me amases (antes de estrangularlo).

Cómodo, busto de Marco Aurelio
Entrégame el mundo, padre
Cuando Cómodo señala sus virtudes, después de reconocer que carece de sabiduría, fortaleza, justicia y templanza, realiza una apología maquiavelista  El ingenio sirve si te conduce al éxito (usando cualquier medio). Alega no tener valor en el campo de batalla (cosa falsa históricamente), pero sí otros tipos de valor.

Marco Aurelio no fue asesinado por Cómodo. Tampoco hay constancia de que deseara un gobierno de transición para volver a convertir a Roma en una República (mensaje democrático muy adecuado para estos tiempos).

Cómodo ya había sido declarado su heredero cuando era adolescente. Todos sus hermanos varones habían fallecido antes, por distintas enfermedades. Esto preocupó tanto a su padre que lo hacía atender con especial cuidado por Galeno, el famoso precursor de la medicina.

Máximo (General de la Legión)

Hermanos, lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad. (Máximo arengando a las tropas)


Máximo tropas
Respeto y honor para un líder
La elocuencia de un líder convence a multitudes, aunque la batalla pronto se olvide. Y muchos que arriesgaron sus vidas queden después desamparados.


El sudor de la tierra se limpia mejor que la sangre. (Para explicar por qué quiere volver a su tierra).

Máximo Hispania
Huele a hierbas por la mañana y a jazmín por la tarde
El maravilloso hogar que añora Máximo se encuentra cerca de Emérita Augusta, la capital de la provincia romana de Lusitania (la actual Portugal). Añora la paz, la vida campesina y el trabajo por el bien, para ganarse el sustento, sin despojar a otros.

El color de la tierra es negro como el pelo de mi mujer.

Te estarán esperando en la otra vida
Quinto obedece al nuevo emperador. Deja de lado la amistad con Máximo para salvar su propio pellejo. Ordena matarlo y matar a su mujer e hijo. Sabe que es lo único que puede hacer. Actuar de otro modo sería suicida. Casi por accidente, antes Máximo estuvo a punto de matar a Quinto en plena batalla.


La helada a veces hace que la hoja se atasque. (Cuando uno de sus ejecutores no puede desenfundar la espada).


Russell Crowe - Máximo
El ficticio General Máximo
Los combates son inolvidables. Prodigiosamente filmados. Tanto con los bárbaros como contra los pretorianos y demás gladiadores. La helada, ¿no es acaso el pánico?

Máximo- Un soldado tiene la ventaja de mirar siempre a su enemigo a los ojos, Senador.

Senador  –Con un ejército detrás se puede ser sumamente político.


El Senador Graco
Las miradas al enemigo que dirige Máximo tienen una enorme potencia. Mira a los ojos y mata con destreza. El político apuñala lentamente por la espalda con sus intrigas, fingiendo sonreír. El Senado en ese entonces era un adorno tradicional para dar la ilusión de que la plebe conservaba ciertos derechos. Un dardo contra la política.

Marco Aurelio (emperador)

Cuando un hombre atisba su fin, quiere saber que su vida ha tenido algún sentido.

Marco Aurelio, Harris
Marco Aurelio, el último
de los cinco buenos emperadores
El emperador tuvo sólo cuatro años de paz. El resto del tiempo estuvo en guerra. Asiente con amargura que sólo dejó el legado de la espada, y se arrepiente de no haber aportado nada.
Además sabe que es una victoria efímera, que no servirá. El enemigo volverá a armarse y atacará de nuevo y los conflictos internos del Imperio la destruirán. El sueño de Roma sigue siendo un susurro, que se desvanece al pronunciarlo en voz alta.

Cómodo -¿Qué les importa Germania?

Lucilla -Les importa la grandeza de Roma.

Cómodo -La grandeza... Dime qué es eso.

Lucilla- Es una idea. La grandeza es... una imagen.

Gladiator - Cómodo Lucilla
¿Aún le temes a la oscuridad?
En la película, Cómodo asegura no haber sido nunca amado por su padre. No entiende para qué sirve la grandeza, cuál es el objeto de servir a una idea, algo abstracto, sin utilidad material ni proveedora de poder. Prefiere agradar directamente a su pueblo, de forma fácil, con juegos sangrientos y extraordinarios en el Coliseo, y aguarda el momento oportuno para disolver al Senado.

Tener el poder para sí y moldear al Imperio a su propia imagen y semejanza como un semidiós. Se creía un Hércules. En la historia real, Lucila conspirará contra él y terminará siendo ejecutada junto a su hijo en Capri.

Las conspiraciones y los intentos de asesinarlo lo asediaron todo el tiempo. Vivía recluido en su finca, y delegaba el poder en manos de sus favoritos. Generalmente esclavos libertos y corruptos. No le interesaba gobernar. Su mente se deterioró con rapidez adoleciendo de megalomanía y paranoia. No sin cierta razón después de tantas confabulaciones en su contra.

Lucila -Hoy he visto cómo un esclavo se volvía más poderoso que el emperador de Roma.

Máximo-Estoy a su merced. Y mi único poder es divertir a la plebe.

Lucila -Eso es poder. La plebe de Roma y mientras Cómodo la controle, lo controlará todo.

Salidas nocturnas

La plebe, el Senado y el emperador. Un triángulo de reprobaciones mutuas interminables.


Máximo -Marco Aurelio tenía un sueño que era Roma y créeme, Próximo. No era esto. ¡No era esto!

Próximo -Marco Aurelio está muerto, Máximo. Los mortales somos sombras y cenizas. Recuérdalo, Máximo. Somos sombras y cenizas.

Próximo se acerca cada vez más a los ideales de Máximo
Tiene mucho que ver con lo bíblico el referirse a estas cuestiones. Cosa que no llama la atención, dado que era la época en que el cristianismo se estaba expandiendo dejando al paganismo de lado. La soberbia humana, su vanidad se oponían a una mayoría oprimida, a una sociedad esclavista. Próximo repetirá esta frase cuando sea asesinado.

Cómodo -¿Qué voy a tener que hacer contigo? No hay manera de que mueras. ¿Tan distintos somos tú y yo? Sólo matas cuando debes, igual que yo

Máximo -Sólo me queda una vida por quitar y se habrá acabado todo.

Un espectáculo convertido en osadía.
El duelo honorable es la única salida.
Máximo nunca obedece al emperador. Siempre desafía su autoridad, como cuando se niega a matar al gladiador que ha vencido. Se parece a  una secuencia de Espartaco de Kubrick. Los enenmigos verdaderos son quienes ostentan el poder romano.

Cómodo lo interpreta como una egoísta pulseada por el poder y trata de inculparlo de lo mismo que hace él. Pero Máximo lo que quiere es desbaratar sus planes y cumplir el sueño de su mentor Marco Aurelio.


Juba -¿Ellos te oyen?

Máximo -¿Quienes?

Juba- Tu familia.

Máximo -Sí.

Juba -¿Qué les dices?

Máximo -A mi hijo le digo que pronto nos veremos y que no levante los talones cuando cabalgue. A mi mujer... no es de tu incumbencia.

La fortaleza y el sentido del humor
Es fantástico que en la peor circunstancia, encerrado en una celda y con una muerte segura en poco tiempo, tenga ganas de responder con ironías graciosas. Busca el consuelo en el recuerdo de su mujer e hijo, representados en estatuillas de arcilla. Es casi su religión, lo único que lo alienta y alivia.


Cómodo -¿Recuerdas lo que dijo una vez nuestro padre? Es un sueño. Un sueño pavoroso. La vida. ¿Tú crees que es verdad?

Lucila -  No lo sé

Cómodo -Yo creo que sí y sólo puedo compartirlo contigo.

Soportando a un loco

Cómodo no encuentra nada luminoso en el vivir. No encuentra la forma de sentir que la vida valga la pena. Ninguna de sus metas trasciende, está obligado a continuar con una empresa sin sentido, sin valorar ideales, donde busca sólo la autocomplaciencia y la obediencia incuestionable. La soledad consecuente y la falta de afecto torna todo frío y vacío. Nadie le admira.

Máximo (a Próximo) -Corres peligro. Te has convertido en un buen hombre.

El gladiador que se ganó su libertad por
un mero espectáculo
Esta frase tiene otra reminiscencia bíblica. La virtud nos conduce a la cruz.

Cómodo -¿Crees que tengo miedo?

Máximo - (después de reírse) Creo que has tenido miedo toda tu vida.

La sorpresa

Son dos actitudes opuestas. Por eso Máximo supera a Cómodo. Alberga una visión y lucha por ella. No necesita de la aprobación de nadie. Desarrolló pensamiento propio, maduró. Logró el amor, dejó de lado su egoísmo. Experimentó vivencias que Cómodo no conocerá jamás.


Máximo -Había un hombre que decía que la muerte siempre nos sonríe a todos, así que devolvámosle su sonrisa.

Cómodo -Y dime, ¿tu amigo le sonrió a su propia muerte?

Máximo -Tú debes saberlo. Era tu padre.

Antes de la puñalada
Morir es terrible, pero la actitud antes de padecerla es lo que cambia las cosas. Es inexorable. Siempre ganará y seremos perdedores a su lado. Máximo quiere perder con dignidad.